Después de una noche infernal en
la que el culo se me ha quedado hecho unos zorros de tanto paseo al baño,
amanece, que no es poco, parece que me levanto bien, animado y bastante mejor
de fuerzas, lo preparamos todo y nos vamos a desayunar y si, parece que la
comida entra y claro hay que llenar el pozo, el día se levanta con mucha bruma
como el resto de días pero enseguida despeja y da paso a un día radiante de
sol, después de un largo rato desayunando y probando todo lo que hay, nos vamos
a cargar los coches para la última excursión del viaje, saliendo del comedor
nos despedimos de los Lechuga que bajan en ese momento a desayunar, los Casas y
los Sanz nos vamos a la Costa da Morte, en concreto vamos al Mirador de Ezaro,
Cascada de Ezaro y Finisterre, tenemos un trayecto de una hora más o menos,
nada más salir pasamos por la tristemente famosa curva de A Grandeira donde se estrelló
el tren, primera parada Mirador de Ezaro, en pleno Monte Pindo donde se ve la
devastadora huella del fuego del verano anterior, el viento es fortísimo y nos
obliga a abrigarnos y agarrar fuerte a
Rodri para que no se vuele, después de disfrutar de una panorámica espectacular
y los chicos de correr por las piedras cual cabra montesa, bajamos a la cascada
de Ezaro, un lugar de Dioses, y el termino bajar cobra todo su esplendor, vamos
si frenas fuerte el coche vuelca, las rampas son de algo más del 30%, una
burrada, da miedo, o por lo menos yo me
acojono un poco, llegados a la cascada el viento ya no sopla y el calor
aprieta, circulamos por una pasarela de madera que nos deja casi al pie de la
cascada, un sitio realmente bonito, allí unas cuantas fotos, los niños vuelven
a subirse por las piedras y esas cosas que hacen ellos, y los mayores a
deleitarnos con el sitio, de ahí salimos hacia Finisterre, primero al faro,
llegamos, aparcamos y lo primero mientras el resto corre, yo al baño, me acaba
de dar un apretón que o suelto mercancía o estallo, menos mal que hay un baño
cerca, ahora la que lio es de proporciones epicas, pobrecitos los que entraron detrás,
yo creo que todavía están con mascarillas de oxígeno, bien, pasada la galerna,
continuamos la visita, allí me encuentro a una tía haciéndole a Toni una
encuesta y me uno a la encuesta y lo que no contesta Toni lo hago yo, pedazo
encuesta, larga larga, y coño, encontramos el Mojón 0, por fin, pasamos por allí
un largo rato por una piedras y en la cruz donde antiguamente quemaban las botas
los que llegaban a Finisterre, el calor aprieta y decidimos ir a comer, a los
coches y de allí al puerto, un paisano nos dice que en el puerto se come bien,
dejamos los coches y nos metemos en un sitio con buena pinta, allí comen todos
menos yo, tengo el estómago cerrado, así que a mirar toca, solo bebo agua, los demás
a ponerse gochos a comer, comen hasta calamares de verdad, y por lo que dicen
los demás la comida es buena, son ya las 4 de la tarde y toca regresar,
montamos en los coches y volvemos a casa después de un memorable viaje de 7 días
recorriendo Galicia de Este a Oeste y agradeciendo al Santo los días tan
hermosos que nos ha regalado.
FIN DE NUESTROS SERVICIOS, PROXIMO VIAJE …..
YA SE VERA.
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